así seguimos

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Siempre al lado de "los lobitos buenos"

miércoles, 30 de marzo de 2011

Sobre Libia y Gadafi, mi amigo Roberto dixit

El que escribe lo que viene a continuación, no soy yo, es Roberto, un amigo de la buena zona de Toro que envía a Moribundia misivas razonables para que abramos un hueco a sus razonamientos.

Roberto, como el buen vino, está en espera, porque es un parado ilustre de este Estado del Bienestar que nos globaliza y homologa.

                                                   

Un hombre chinchado por el exagerado número de paños calientes como los que solemos poner ante tanta mentira circundante.

                Por eso respecto del sátrapa Gadafi y de lo que pasa en Libia, Roberto dixit:
                                              Ver imagen en tamaño completo


"Dice Peter Englund que nosotros somos la consecuencia de este siglo oscuro donde la muerte fue lo corriente. En toda la historia de la humanidad la guerra con más muertos que se conoce fue la franco-prusiana del siglo XIX con 150.000 vidas perdidas aproximadamente. Durante los cincuenta primeros años del siglo XX se disputó un partido de fútbol, con dos partes bien diferenciadas y veinte minutos, en forma de años, de descanso. Durante ese partido, que fue el mismo, murieron al menos cuarenta millones de personas, pues yo me niego a no considerar parte de esta ignominiosa barbarie a todas aquellas personas que en verdad, murieron por las consecuencias directas e indirectas del susodicho partido. Ha sido el siglo de la oscuridad, de la guerra, de la ataxia mental y de la más abyecta evisceración humana.
            1914 fue el final, el final de una manera de entender la vida, el final del romanticismo, y por lo que se ve el final de los utópicos. Curiosamente nacieron corrientes, movimientos en esa dirección pero que raramente se los llamaba utópicos. Esa palabra, utopía, su significado, ya había tenido un ilustre defensor cuatro siglos atrás en la persona de Tomás Moro, pero también había sido defendida y ensalzada por Michel de Montaigne, solo que ellos liberaron la parte dogmática y preconizaron la posibilidad de su real puesta en valor. Creyeron, y murieron por creer. Desprendieron la demagogia del sentimiento y lucharon por la ascensión a las alturas morales. Pusieron algunas de las primeras piedras para la construcción de este gran y complejo edificio que es el ser humano. También fueron utópicos Irvine y Mallory en 1924 en su inefable ascensión al techo del mundo, el Everest. Murieron en el intento. Algunos mantienen que lo consiguieron, las pruebas no son tan concluyentes, pero lo que es irrefutable es su contribución para que en 1953 sí lo consiguieran Edmund Hillary y Tensing Norgay. Al final…, valió para algo.
            Las verdades duelen, como los insultos, y cuando algo no nos gusta, lo despreciamos, lo calumniamos. Las posiciones personales, son eso, posiciones personales y la defensa de las mismas ha de recaer sobre argumentos sólidos…, como hacía Tomás Moro, independientemente de la certeza de los mismos.
            Un personaje al que sigo admirando aún después de su muerte, gracias a su herencia en forma de libros, es José Saramago. He admirado su utopismo vital, la cercanía al mismo en que consiguió vivir por momentos, sobre todo en la parte final de sus días, y dado que, al parecer, la libertad de expresión la otorga la calidad y categoría del personaje público, y yo, obviamente, no soy nadie, haré con sumo gusto y en su memoria, de fiel amanuense: En su excepcional libro Caín, Saramago dice: “Es decir, además de ser tan hijo de puta como el señor, Abraham era un refinado mentiroso, dispuesto a engañar a cualquiera con su lengua bífida, que, en este caso, según el diccionario privado del narrador de esta historia, significa traicionera, pérfida, alevosa, desleal y otras lindezas semejantes”. (sic). Supongo, que ahora mi indignación puesta en boca de un Nobel sí será admitida, o el “hideputa” de Cervantes, otro al que agradezco la cobertura moral que el buen uso de nuestro rico castellano otorga, para que los sensibleros del siglo XXI se fijen en el contenido, en el interior, en lo que de verdad importa y no se queden con la supuesta exposición de insultos gratuitos; corto me quedo y si no, al tiempo. ¡Como cojones queréis que manifieste mi abrumadora e inaudita carga de indignación!
            La estolidez de rebaño gobierna todos los poros sociales y humanos. El ciudadano está dotado de una conciencia tan flexible que siempre está de acuerdo con lo que quiere hacer. Eso se llama paz interior, pero también cinismo, también hipocresía, una falsaria forma de existencia que ha conquistado al individuo para mimetizarlo, dirigirlo y dejar exangües las capacidades con las que la naturaleza previamente le dotó.
            Decía Upton Sinclair que “es difícil que un hombre entienda algo cuando su sueldo depende de que no lo entienda”. Creo que es una excelente explicación para entender el tipo de sociedades que hemos creado, nosotros solitos, con nuestra única incompetencia. Créanme, somos capaces de eso y más. Me viene a la cabeza Jean Paul Sartre cuando un buen día se preguntó: “¿Quién sabe si el mundo no sería mejor sin los hombres?”
            La Organización de Naciones Unidas, más conocida por la ONU, organización no democrática y clasista donde las haya, en la que un voto en contra, de uno solo de los países, eso sí, los que sí tienen ese derecho de veto, digo, en las que un solo voto en contra tumba cualquier acuerdo en forma de resolución que haya podido ser adoptada por unanimidad de los casi 200 países restantes, bien, esos demócratas han considerado oportuno bombardear, pero sólo un poco, intervenir, pero sólo un poco, un país, Libia, que tiene por jefe del cortijo a un “khan” árabe, el coronel, así se hace llamar Muanmar Gadafi. La resolución 1973 impone una zona de exclusión aérea, permite tirar unas bombitas para defender a la población civil, que Gadafi deje de dar guerra, todo se calme un poquito y que el propietario del 3% del financial times y del 7,5% del mayor banco italiano, Unicredit, prosiga su lucha por la causa, la de la salvación del pueblo libio gracias a su mesiánica existencia y al asesinato de los que piensan, y gracias a las guerras por dios, en este caso, en nombre de Allah, ¡Allah uh Akbar!, que no falte. En ningún momento la resolución famosa pide o nombra la salida del sátrapa. Nada de sentarlo en el ya desolado banquillo del tribunal penal internacional, nada, solo que deje de tirar bombas, hoy, pero ¿y mañana? Nos piden, los plutócratas, y los politicuchos que tienen la retaguardia como la bandera nipona, que no pensemos que hay intereses espurios, ya saben, el petróleo o el gas, que lo hacen por la democracia, pero qué democracia, la de una organización en la que un voto vale más que doscientos, la de quien pretende instaurar una democracia por la fuerza, a bombazos y cañonazos. Simplemente, es mentira…; ¿se acuerdan de la estolidez de rebaño? En el mundo hay más de treinta países cuyos regímenes practican diversas clases de funambulismos que van desde las más diversas autocracias y dictaduras hasta los gobiernos más corruptos, nepotistas y clientelistas pasando por todo tipo de aberrantes formas de subyugar a las poblaciones. Sus caderas se mueven igual, aunque sus bailes sean diferentes, no hay diferencias apreciables, sí peculiaridades entre los protagonistas. Ahí no hay democracia pero ¿a alguien se le ocurre plantearse en esos regímenes una instauración de la democracia a golpe de bombardeo?. De acuerdo que Gadafi es lo que es, aunque algunos lo han descubierto ahora, recuerdo que lleva 42 años en el poder, por los olvidadizos, con la arrogación por su parte de todo lo que pueda poseer el suelo libio, personas incluidas, pero hay otros muchos y ha habido otros muchos que han muerto en la cama, no desprendidos de su latrocinio ni juzgados por sus sistemáticos asesinatos y esclavización de la población. Y ahora, si quieren sí, sojuzguen mi demagogia y mi falta de tacto puesto que democracias ejemplares como Israel ordenan el bombardeo indiscriminado de la población civil de Gaza, civil, sus casas, sus colegios e incluso hospitales, mientras que el que sanciona la orden con su anuencia, su presidente, Moshe Katsav es condenado a siete años de cárcel por violación. Si no hubiera sido judío, o sea, automáticamente antisemita, según su carácter de exclusividad “tolerante”, le hubiera hecho una visita el Mossad para “ajustar cuentas”, que es como ellos solucionan sus problemas. No somos nosotros, el llamado mundo occidental los más adecuados para dar lecciones de nada. Nosotros hemos creado esos monstruos, los hemos alimentado, sustentado y ayudado y ahora para lavar nuestras conciencias queremos bombardear Libia esgrimiendo falacias, pero que visten, como que queremos salvar a la población civil, que será la única que sufrirá cuando volvamos a abandonarlos. En Srebrenica, en Bosnia, también había zona de exclusión aérea  cuando se cometió su genocidio particular. Como siempre volvemos a demostrar que poco hemos aprendido.
            John Maynard Keynes dijo: “Destruimos la belleza del paisaje porque los esplendores de la naturaleza, de los que nadie se ha apropiado, carecen de valor económico. Seríamos capaces de apagar el sol y las estrellas porque no dan dividendos.” Nosotros somos el origen y nosotros somos los culpables, independientemente de que, con permiso y bula del gran Saramago y a su cobijo, hijoputas locos asesinos sean un mal necesario. Autor del delito no es el que lo comete si no a quien beneficia".
Ni que decir tiene que a Rober, y a quien mueve este blog, les encantaría que hiciéseis algún comentario.
                                                   

                                             Mientras tanto: ¡salud y risas!
                                                      

lunes, 28 de marzo de 2011

Inaugura algo, aunque esté vacío, que los anestesiados te seguirán votando

La verdad es que un servidor siente vergüenza ajena cuando escucha, ve, presiente o se entera de la voracidad de ciertos malos mandantes y mandantas, que para estar en candelero y apercibirse de que aparecen sus inventos y montajes en los medios de comunicación, y a pesar de lo que sea, se ponen a inaugurar, a troche y moche, estancias huecas, espacios vacíos y tiempos vacuos en los que acaban mostrándonos y demostrándose como lo que son: purita nada de nada, o lo que es lo mismo el nulo resultado de una venta de humo.

                        Francisco Camps y Carlos Fabra, durante la inauguración del aeropuerto de Castellón

¿Qué culpa tendrán digo yo el agua de Valencia, el olor a pólvora de Las Fallas o los condimentos de la paella, para tener que absorver el mismo aire que respiran ciertas flatulencias pseudointelectuales y politicastras afincadas en los mismos lares?

                                                  

Como si no hubiera sitios para ir a pasear en esa preciosa Comunidad, estos mandantes con su inteligencia de huecos y con su discurso engañabobos se quieren quedar con el personal a golpe de la pandereta logorreica que les caracteriza, invitándoles a pasear el vacío y así convertir a sus creyentes en votantes de la nada, militantes del agujero y parroquianos de su niebla.

Un servidor, para tapar el ruido de sus logorreas os invita a escuchar el precioso pasodoble del maestro José Padilla, Valencia, cantada de forma maravillosa por Alfredo Kraus:

                                                  

                                    http://www.youtube.com/watch?v=wvrehydR74Q

domingo, 27 de marzo de 2011

Melodía de transparencia: canción entrañable

Hace algún tiempo ya, escribi y puse música a esta letra cercana. Siempre me ha gustado el mundo de la luz y las transparencias, así como el coro de los niños cuando cantan y juegan.                   
        
                                                                                                                                                                                    
Recordando algunas cosillas próxímas a esto, nunca olvidaré las frases de aquella canción que cantase Concha Piquer, "A la lima y al limón", donde se decía: "y los niños cantan a la rueda rueda". Aquí se recuerda algo de este tipo.
                                                                                                                                                 
                  ¡Que esta entrada sea un recuerdo y un pequeño homenaje a todo aquello!
                                                   
                                           
Melodía de la transparencia es una canción cantada muchas veces con músicos o sólo gon guitarra, y que aparece en nuestro CD La canción que cantábamos juntos:
                                                
Mientras en un corro
el recuerdo se hace piel, 
cantas con los niños
melodías del ayer. 

Cuerpos de juguetes
que en la alfombra me hacen ver,
que son esos pulsos
los que no se han de perder.

Y la luz detrás de ti marca tu cuerpo,
de tus líneas surge música especial,
en tus giros  siembras sombras
y el vestido muestra a contraluz tus muslos sin igual:

Melodía de la transparencia
de tu vestido junto al ventanal.
Melodía de tu movimiento
y en las sombras sentimiento
jugando al compás.

Siguen las canciones
con su ritmo y en su son
dejas la sonrisa
entre la brisa de tu voz.

Bailas a la rueda
y a la rueda el corazón
vibra entre los niños
y al compás de su ilusión.

Y la luz detrás de ti marca tu cuerpo,
de tus líneas surge música especial,
en tus giros  siembras sombras
y el vestido muestra a contraluz tus muslos sin igual:

Melodía de la transparencia
de tu vestido junto al ventanal.
Melodía de tu movimiento
y en las sombras sentimiento
jugando al compás.

Corro de alegrías
son los niños expresión,
coro de la vida
del sonido la razón.
Queda cuando giras
en el aire tu canción
como caracola
que dibuja la emoción.

Y la luz detrás de ti marca tu cuerpo,
de tus líneas surge música especial,
en tus giros  siembras sombras
y el vestido muestra a contraluz tus muslos sin igual:

Melodía de la transparencia
de tu vestido junto al ventanal.
Melodía de tu movimiento
y en las sombras sentimiento
jugando al compás.

                               Podeis escuchar Melodía de la transparencia en la dirección:

          http://www.youtube.com/watch?v=TJpCl_4IZKc&feature=mfu_in_order&list=UL

viernes, 25 de marzo de 2011

Ecos de Moribundia 23 / VI

Pues ya sabeis, llega el viernes de turno y aquí andamos con estos Ecos de Moribundia radiofónicos, que hoy quieren homenajear a todas esas Primeras Piedras que se ponen en las diferentes y diversas inauguraciones con las que los políticos nos atiborran en estos días pre-electorales, y a las que menejan y manipulan de la misma forma que hacen con nosotros sus sufridos "eligientes".

                                                      

¡Qué diferentes estas piedras de aquella piedra pequeña a la que cantase nuestro querido y abandonado León Felipe!

                                                    


                                               ¡León Felipe Camino!

Y ¡qué interesante poeta, el tabarés, frente a los versadores contingentes que se aferran a las flores de los concursos y "los días de la poesía"!

                        Pero lo público y el buen público, siempre sabrá elegir. Es nuestro deseo.

                                            

                      Aquí os dejo estas palabras de la radio en las que se habla de esas cosillas:


video
                                                             

              Y eso, amigos, que no nos sigamos dejando engañar que la mentira es mucha.

lunes, 21 de marzo de 2011

Odioso Día Mundial de la Poesía

Todos estos montajes del Día D y la Hora H, no son más que reclamos claramente publicitarios para reforzar las ventas de lo que se quiere celebrar o conmemorar.

Cuando no es el amor con el tal Valentín, es el día del padre, el de la suegra o el del cuñao.

Me da a mi que como sigamos así, y si continuamos encumbrando cualquier cosa, ahora que la cocina de autor está de moda, con el fin de darnos autobombo y por poner sólo un ejemplo, a alguno de los "artistas" de los fogones,  le va a dar por celebrar el minuto de la gamba, el día de la cuchara, la fiesta de la espumadera o la onomástica del pelapatatas.

                                     ¡Qué manera gratuita de jugar al despiste!

        Digo yo que ¿qué cóños tendrá que ver la Poesía con la primavera, y las flores y los colorines?

                                              

                    ¿Es que acaso no se escriben y se leen poemas en invierno o en verano?

¿O el personal piensa que los poetas, languidecen, siente, se asustan, se enamoran, se ríen o se encabronan solamente en marzo/abril o en octubre/septiembre?

Basta que den tanto la vara con los días D y las horas H, en este caso de la Poesía, para que nosotros hoy nos salgamos por la tangente, que muchas veces es secante y cosecante, aunque también poética, y nos pongamos trigonométricos y pitagóricos:

                 ¡Viva la hipotenusa al cuadrado igual a la suma de los cuadrados de los catetos!

                                                     

                                           
                                             ¡Y vale ya de engañifas: Coño!

                                                 

  ¡NO nos olvidemos, y esto es contra lo que hay que luchar todo el año, que a los poetas normalmente sólo los leen los poetas!

                                       ¡Salud y risas y para qué las prisas!

domingo, 20 de marzo de 2011

Valorio 42 veces, Agustín García Calvo, las violetas y su música

Los poemas que aparecen en el libro de Agustín, Valorio42 veces, fueron escritos por su autor a lo largo de 42 años seguidos, estaban dedicados a su mujer y compañera, Josefina, a la que el día de su santo se los entregaba, cada año el correspondiente,  acompañado de un ramo de violetas cogidas en el bosque de Valorio:

                                            "por tu santo algunas violetas".


                                                            

Desde que se publicó este libro y pude leerlo, la entrada de la primavera y la llegada de estos días, siempre han traido un acogedor aire de violetas.

Pasado algún tiempo pude poner música a muchos de los poemas de este libro, algunos de ellos forman parte de mis dos primeros CDs: La canción que cantábamos juntos y Por arroyo y senda, para recordar todo esto, aquí os dejo el vídeo de una canción de, primer disco: No son estas violetas:

                                http://www.youtube.com/watch?v=XJ55YXC5M_8


video
                                                 
                           
                                        Espero que lo disfruteis junta con la primavera

viernes, 18 de marzo de 2011

Ecos de Moribundia 22 / VI

 Bueno amigos, pues otro viernes bloguero más acompañados de un nuevo comentario radiofónico.

Esta vez andamos por Moribundia entre arreglos e inauguraciones dlos políticastros, antes de las elecciones del 22 de mayo.

                                                   

      



Pero ¡qué risa da ver lo chapuceros y cortoplacistas que son nuestros malos mandantes!






   
La verdad es que vivimos épocas en las que por unas razones u otras y en cualquier contexto, todo se traduce en hacer las cosas "a la voz de ya", sin ninguna previsión, ni estudio a largo plazo.

                                    horarios, fondo blanco, papel, planes


                                Ya se sabe la cultura y las vidas modelo zapping.

Aquí os dejo el archivo de audio radiofónico con una imagen de preciosas violetas tan típicas de estos días  marzales:

video
   
                       Bueno, y a disfrutar todo lo posible, para que se enteren de que a pesar de ellos, seguimos siendo estupendos.

                                                           ¡Salud y risas! 

                                                                                            

martes, 15 de marzo de 2011

“Aquí nos quedaremos hasta que el dolor se desvanezca”

Mi amigo Roberto, gran amante de la música, la historia y la literatura, me manda un archivo interesante sobre los dictadores y las "gadafis" de turno.

                                      

                              Me satisface cumplir su deseo y publicarlo aquí, en Moribundia.

Ni que decir tiene, que quien se quira animar, aquí tiene una puerta abierta para escribir lo que quiera.

He titulado el texto con el entrecomillado que aparece en la entrada:  “Aquí nos quedaremos hasta que el dolor se desvanezca”, porque me parece indicativo para saber de qué va el asunto.

                                                        
                                                

                                                  El texto dice lo siguiente:

            “Un grupo de libios ha montado un pequeño campamento con unas cuantas “haimas” a las afueras de Bengasi, en una playa, frente al mar; se han aprovisionado de alimentos y como armas han elegido sus instrumentos musicales, toda una suerte de laudes, flautas y diversos autóctonos atabales. Llevan semanas aguantando, hablando, ayudándose mutuamente, rezando, los que creen, no haciéndolo, los que no creen, pero juntos, todos juntos en indómita lucha difícilmente más pacífica y comprometida; es la demostración más cercana al socialismo puro y auténtico que conozco y que he visto en mis casi 40 años de vida.
Este grupo de héroes, estos sí, héroes comprometidos con la conciencia, con los valores, la vida y la verdad, malbaratando todo lo que tienen en su vida, ella misma, se dedican a bailar todo el día, entre el mar y el tribunal de Bengasi, que a alguno ya se lo ha llevado, agarrados de la mano y balanceándose mientras entonan una frase: “Aquí nos quedaremos hasta que el dolor se desvanezca”.
            Vemos por televisión a todo tipo de personajes, no sólo políticos, con sus hueras palabras, palabras átonas, heladas, inconsecuentes, alejadas de la realidad, cómo llaman al compromiso de los países, de los estados, de las instituciones, de los foros, de…, desde las salas perfectamente climatizadas de cualquiera de los tenderetes montados para sobrellevar mejor la dura vida del político occidental, del intelectual, ahora son pseudo, occidental, y toda la caterva de adláteres serviles que sirven a sus designios y al teatro que se han montado.
            La única verdad es que todo es mentira. Al final, decía Albert Einstein es necesario que la vida termine, que todo se acabe, se igualen las fuerzas y la muerte sea insalvable. Allí, si no antes, rendiremos nuestras cuentas, habrá personas que puedan y quieran rendirlas con su corazón y conciencia, otras, evidentemente no.
            Me niego a considerar iguales a todas las personas que pasan por el mundo, no, yo no lo voy a hacer. Parafraseando a la dramaturga americana Lillian Herman, ésta, en la inefable e histérica época “macartista” fue preguntada por su condición de izquierdista, izquierdosa, dicen otros, a lo que contestó, con compromiso y dos cojones… “No puedo recortar mi conciencia para adaptarla a la moda de este año.”
            Hay dos aspectos que quisiera apuntar, si observamos este tipo de conflictos desde una visión panóptica:
Primeramente, destacaría el hecho de ese conjunto de parámetros que componen la conciencia, el compromiso, los valores, las ideas… No me refiero tanto a la atávica condición de defender, no ya lo tuyo, sino lo que te crees tuyo, sino a la sublime condición humana, tan en desuso, de la defensa de lo que hemos dado en llamar ideales. Mientras una ingente cantidad de ciudadanos utilizan su legítimo derecho a huir, a pesar de su nula pertenencia a sectores comprometidos política y/o socialmente, otro tipo de ciudadanos, que realmente corren bastante más peligro, por lo general, deciden quedarse para empuñar las armas, las de la palabra, las de la lucha, las de fuego o las que se tercien; supongo que las dos actitudes son legítimas, pero me niego a reconocerlas por igual.
La caída, que llegará, y no tardando, de Gadafi, no puede ser repartida a partes iguales por los que huyen “por el pan de sus hijos”, - una de las frases que más daño han hecho a las sociedades de las últimas décadas -, pues bien, la responsabilidad, el mérito, no puede ser igualitariamente repartido entre los del pan de sus hijos y entre los que luchan, mueren y realmente consiguen la tan ansiada caída, que al parecer no tienen hijos, pero desde luego, tampoco entre los buitres, los carroñeros que nunca bajarán a luchar por la presa; toda una caterva de “politicuchos”, “abrazasillones”, monos obesos y representantes dignos de la sociedad de la corbata, los que con sus fuerzas intactas, bien comidos, bien…, eso, se subirán al pódium a recoger las medallas.
Bancos, constructoras, asesoras, ahora las llaman consulting, outsourcing, y demás mandangas, mientras que los otros, los héroes, los de verdad, los de las playas, los que son llevados al patíbulo uno a uno no tendrán una puta línea en un períodico y nunca sabremos sus nombres, sus apellidos, ni nada de sus modestas y modélicas vidas. Yo, desde aquí, quiero rendir mi homenaje, infaustamente modesto a esos luchadores que, sin tener porqué, dejan a sus hijos huérfanos, a sus mujeres viudas, pero sobre todo hipotecan su intelecto junto con su vida para el posterior regocijo de los triunfadores de esta sociedad y de este vil mundo. Sus vidas no se desarrollan entre las grandes urbes, ni acuden a acontecimientos estrella, posiblemente nunca han montado en avión… No, sus vidas son más ricas, más puras, superior su intelecto, de ahí se obtiene la maximización de su valor, por eso es más ardua su pérdida, más nimbada su desaparición, perdurable con orgullo entre los suyos, más execrable, si cabe, su inefable desaparición, eso amigos, se llama evolución, eso amigos, es lo que estamos desarrollando, se quedan los injustos, los melifluos, los menesterosos de ambición y de homenajes inmerecidos, los cobardes, siempre la retaguardia, los cercanos al emperador que domina la lucha en la batalla desde las seguras alturas. Esa, y no otra, es la realidad, y así nos va.
            En segundo lugar, hay otra visión, desde luego, panóptica, yo diría que incómodamente óptica, que es la relativa a la pervivencia, subsistencia y continua promoción de todo tipo de dictaduras, y dictadores, y clientelistas, y nepotistas, y oligocracias, y plutocracias varias.
            Ya lo hizo hace casi un par de meses, con Ben Ali, el de Tunez, pero ahora, dice Suiza, que va a congelar algunas o todas las cuentas del coronel Gadafi, “el de las veinte mil vírgenes”. Bien, no deja de ser interesante que 42 años después, Suiza considere oportuno que ese dinero no es precisamente legítimo. La velocidad de pensamiento nunca ha sido una característica de los políticos, pero en este caso, como en casi todo en esta vida subyacen otros intereses y problemáticas. ¿Esto es lo que conocemos como neutralidad suiza? En la Edad Media y sobre todo en el Renacimiento los mejores soldados y sobre todo mercenarios eran suizos, de ahí proceden el cien por cien de los soldados vaticanos. ¡Uy, qué mal suena eso!, los de la guardia… suiza. Decidieron luchar fuera, mantener sus territorios a salvo de luchas intestinas y asegurar, mediante la fingida neutralidad, su fortín, nunca mejor dicho. Les ha salido redondo porque mientras el resto del mundo luchaba, era invadido para obtener las diferentes riquezas, ellos y su neutralidad las guardaban bajo firme llave, exigiendo para ello el compromiso de no violación de sus territorios…
Y hasta hoy. No hay dictador, estadistas los llaman algunos ahora, que no se precie como tal, que no posea sus finquitas en las costas francesas, alguna islita, y un dinerillo ahorrado con el sudor y esfuerzo de toda una vida…, la de otros, que descanse plácidamente en algún paraíso fiscal, posiblemente caribeño, por lo diversificar más bien, y unas buenas y anónimas cuentas corrientes en la meca del servilismo y la discreción, Suiza. Eso debe venir en el manual del buen dictador y que todos cumplen a rajatabla, sean dictaduras de derechas, “fascistoides”, o de izquierdas, socialistas, como dice el perínclito y susodicho Muanmar el Gadafi. No nos engañemos, las dictaduras se ponen y se quitan, cuando y como se quiere, si bien es verdad que cuando se ponen suelen ser abanderadas por simpáticos revolucionarios, próceres pre-estadistas, probos hombres de bien, prohombres de intachable bonhomía, ninguna mención a sus brotes psicóticos, y cuando se van son dictadores inefables, genocidas locos, vamos, “hijoputas” integrales.
En los ínclitos Estados Unidos de las Américas están hartos de hacer prácticas que convalidan muchos créditos de libre disposición en los máster de empresas, grandes profesores ellos. Pero eso sí, siempre, siempre, y de manera inalterable los paraísos económicos, financieros, los ínclitos y discretos profesionales de lo monetario, los encorbatados y los lobbies, salen indemnes y su bula papal avalada por sus pecios organiza la siguiente apertura de puertas, para que al cerrarse también lo hagan los valores más puros que deberían de distinguir a los seres humanos”.

                Espero que hagais algunos comentarios, mientras tanto. ¡Salud y risas!

lunes, 14 de marzo de 2011

Indignaos (Stéphane Hessel), claro que sí; pero también con el precio en España del librito

Esta pequeña obrita, pero contundente y grande invitación del nonagenario Hessel a la revuelta pacífica, ya ha sido muy comentada, y no es mi intención volver a decir lo que más atrás hemos indicado.

Pero me parece fatal que una obra que es para concienciar y animar a los más jóvenes, cueste en Francia 3 euros, y aquí, en el país de la pandereta económica, se aprovechen del tirón y le endosen 2 euros más, por eso de que Destino, la editora española, patatín y patatán.


                                                     


No creo yo, que el prologito de José Luis Sampedro tenga que ver con la subida final de casi un cincuenta por ciento.

Siempre estamos dando la nota, hasta con lo más sencillo y necesario, y luego nos quejamos de las fotocopias, el plagio y el todo gratis.

Queridos, ni una cosa ni la otra.

                                                    

Ah, que no se me olvide lo importante, leed el libro con los jóvenes y estimulad su lectura. Será bueno para todos, hasta para la editora, jé-jé.

                                        No os demoreis e indignaros: ¡Salud y risas!

domingo, 13 de marzo de 2011

Ecos de Moribundia 21

  Ya sabemos que la primavera la sangre altera, y es verdad que por estos lares todavía no ha llegado.

No obstante Moribundia se está cargando de flores verbales lanzadas sobre los contrincantes por los diferentes mandantes y mandantas de todas las opciones políticas.

Entre unos y otros, y como no les gusta nada mandar, jé-jé, no acaban de deshojar la margarita, y es normal porque ya se sabe:  "margarita-rita, lo que se da no se quita".

                                         


                        Hoy en la radio hemos recordado de algunas cosillas en ese sentido.

                                Podeis escuchar mi colaboración radiofónica en el archivo:


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                                                    Y ya sabeis: ¡Salud y risas!

martes, 1 de marzo de 2011

El Estado Mental: ¡Revista y acción artística interesante!

              Escuché la propuesta hace algunas semana en Radio3, y me encantó la idea.

Con el título genérico de Tenemos que hablar, ha aparecido en Madrid el número 1 de EL ESTADO MENTAL.

               Algo más que una revista al uso, ya se sabe la típica serie de artículos o ilustraciones  independientes agrupados de forma convencional, EL ESTADO MENTAL se ha concebido como una Acción artística común, a partir de los diferentes discursos que han propuesto sus participantes a través de los textos, las fotos, el comic, las fotonovelas, las entrevistas, los dibujos o los poemas que en ella se encadenan.


                                                                                                               
                         Es extensa, intensa y abierta, y da juego para algunos meses. El lector es el que completa la acción artística que nos proponen.

Lo de menos son los nombres de quienes participan, unos muy conocidos y otros menos. Para que vayais abriendo boca os recomiendo que leais de entrada la entrevista que se le hace al psiquiatra asturiano Gonzalo Rendueles, no tiene desperdicio es un ejemplo de claridad y conocimiento.

                                                     ¡Salud y risas!