Después de haber sufrido en mis narices -olgadas en su tamaño, por cierto,- la acometida, días atrás, de una terrible tufarada a axila ajena, y siempre con humor y alegría; hoy voy a salir de esto, no sé si "por peteneras" (voilà: el flamenco y sus huellas) o "por la puerta grande" (voilà: los toros y su cultura).
El caso es que aquí, sin bravos ni olés, os dejo lo que sigue:
"La humanidad es un olor conocido que posee diferentes fragancias reconocibles muchas veces en la escala animal."
Pero tranquilos. Además de Paris, siempre nos quedará agua y jabón para ofrecerlo hospitalariamente.
Así que, relajos y cuidad las pituitarias, que son para siempre.
Resulta que repasando el número de los Mondamientos me he olvidado del número 13.
ResponderEliminarConste que un servidor no es supersticioso, pero no deja de ser curioso el lapsus.
Ya propondré una solución ante el hueco